sábado, 10 de septiembre de 2016

Proyecto Casa N° 2: Los bidones.

La casa de la entrada anterior ya no compite más. Tampoco la idea siguiente, la cual nunca registré por escrito por ser un proyecto tan fugaz como ambicioso. Se trataba de una cooperativa entre 5 familias que adquieran una chacra para vivir todos. En realidad era un poco más complejo que eso, pero en cuanto a lo habitacional pasaba por ahí. Ahora cambié y volví a los cálculos para conseguir una casa solamente para mi familia. Luego de estar años evaluando la situación sobre la basura que generamos llegué a la conclusión que tenemos que construir con los mismos desperdicios que producimos. Existen muchas experiencias de construcción con botellas o bidones de plástico que prolijamente trabajadas quedan espectaculares.
Lo que parece una solución ideal trae aparejado varias limitantes: la primera es ¿dónde meto a mi familia durante la construcción? También hay otras que son independientes del material con el que las haga: ¿dónde la hago? En este punto surgen 2 opciones claras, la compra o la ocupación. La primera no puedo y la segunda no me animo. Y todo esto mientras resuelvo que hacemos con la familia. Las aves son mucho más precavidas, primero terminan el nido y recién después arrancan con la progenie. De todas formas la excelente noticia es la siguiente: comencé a preparar los ladrillos de mi casa. Con los bidones de agua de 6 litros y todos los desperdicios no biodegradables que voy acumulando dentro hasta que queden totalmente compactados. Ya tengo 3 ladrillos. En realidad son 2 y uno por la mitad. Supongo precisaré más de mil por lo menos. Así que quizá tenga que salir a pedir basura. Si algo me faltaba para ser un scavenger era salir a pedir basura. Cómo no se me ocurrió antes la gran siete. Si habré tirado basura este año. Por suerte todo lo que es biodegradable vegetal va para el compost. El compost es un sistema natural excelente de reciclaje de nutrientes. Se junta toda la materia orgánica que sobra de una casa, como por ejemplo cáscaras, semillas, cabitos, o pulpas, y luego varios invertebrados, en particular lombrices, se encargan de su descomposición dejando en sus heces, el abono para las plantas de la huerta. En resumen, es la transformación de la materia orgánica muerta en nutrientes para ser incorporado por las plantas nuevamente. Parte vital del ciclo de los nutrientes. Volviendo al tema casa, precisamos un terreno. Realmente da un poco de pereza encarar las gestiones para ocupar uno así que de mientras esperamos el milagro del dinero. Como conté anteriormente dispondría de máximo 5 o 6 mil dólares. O menos. Así que hay que vender esos Picasso. Nunca menciono esta posibilidad porque me parece muy fantasiosa y además me genera una incomodidad la idea de venderlos. Lo cierto es que hay 2 cuadros en casa de mi madre, traídos de París por alguna tía abuela que ahora no recuerdo en 1920 o por ahí. Y La firma es la de Pablo Picasso. Pero no sólo son de una calidad pésima sino que además es una utopía pensar que tenemos desde hace 30 años 2 Picasso en el ropero!!! Encima eso, ni siquiera están exhibidos de tan impresentables que son. Pero si llegan a ser cambiarían muchas cosas.

sábado, 9 de julio de 2016

Proyecto Casa N° 1: La vuelta

Luego de bastante tiempo, hoy volvemos a escribir. 4 años aproximadamente. Pasaron muchas cosas entre medio, como hijos y libros. Hoy más que una motivación es una necesidad lo que me trae hasta acá: necesito una casa. Desde este lugar empezaré a concretar algo que por el momento sólo existe en mi mente. Estoy lejísimos, hablando en un sentido material. Tengo un hogar hermoso, pero preciso una casa. Me costó mucho llegar a dar este paso. Tan es así que no pasaron 5 minutos que empecé a escribir que volqué la mitad del té en la computadora. Hay como un auto-boicot que siempre me encuentra una excusa. Las redes sociales por ejemplo. Son muy útiles, como inútiles, pero me gustan. El tiempo que te sacan es impresionante. Yo supongo que cuando los Picasso o Baudelaire andaban por el mundo no habría Facebook ni Whatsapp, porque sino hubieran producido notoriamente menos. Tuvieron suerte. Volviendo al té, tiene algo sólido en suspensión que me preocupa. Sobre todo porque parecen huevos de algún bicho. Del único lugar que pueden proceder es de la miel porque después es limón y té negro. Deben ser pedacitos de panal que se solidificaron, espero. El té es una de las pocas cosas que compartí con mi viejo, aunque quizá no sean tan pocas. Todas las noches del año, pero cuando digo todas las noches son todas las noches, se hacía y tomaba un té. Debo haber compartido unos 10 años de mi vida de té, lo que a un promedio de 5 por semana, ya que no siempre ocurría, serían unos 52x5x10=2600 tés. Bastante. Volviendo a la casa, preciso una. Cuento con 3 mil dólares, que aún no me pagaron pero cuento con ellos; estoy lejísimos. No llego ni a un 15% que te piden para un préstamo, que nos negarían como ya sucedió, pero sigue siendo una posibilidad. Y encima quiero ser escritor. Divino, eso sí que da guita. Volviendo al té, está impecable. Hoy me dijeron que acá cerca hay una casa que puede estar barata. Hablamos de 30 mil dólares, 10 veces la cantidad que podría tener si cobro lo que me adeudan. Me faltarían 9 partes. De todas formas por algo vale 30 mil, es una porquería. 2 contenedores y en un terreno que no está del todo bueno, pero es algo. Y el terreno no es tan chico, a futuro se puede construir. De todas formas me faltaría mucha guita. Con suerte algún familiar nos pueda auxiliar con 3 mil dólares más, ahí faltarían 8 partes. Y un préstamo, nuevamente, me daría 10 mil más. Ya pasamos la mitad, aunque siga faltando mucho y las fuentes se me agotaron. Por eso vengo y escribo, si no lo puedo lamentar en otro lado que por lo menos lo soporte el editor de texto de blogger. No sé, me voy a fumar. Ojalá vuelva.
Releo y veo que le erré, no tengo 3 mil, tengo sólo 1500. Peor. Todavía no me fui, ahora si.