La casa de la entrada anterior ya no compite más. Tampoco la idea siguiente, la cual nunca registré por escrito por ser un proyecto tan fugaz como ambicioso. Se trataba de una cooperativa entre 5 familias que adquieran una chacra para vivir todos. En realidad era un poco más complejo que eso, pero en cuanto a lo habitacional pasaba por ahí. Ahora cambié y volví a los cálculos para conseguir una casa solamente para mi familia. Luego de estar años evaluando la situación sobre la basura que generamos llegué a la conclusión que tenemos que construir con los mismos desperdicios que producimos. Existen muchas experiencias de construcción con botellas o bidones de plástico que prolijamente trabajadas quedan espectaculares.
Lo que parece una solución ideal trae aparejado varias limitantes: la primera es ¿dónde meto a mi familia durante la construcción? También hay otras que son independientes del material con el que las haga: ¿dónde la hago? En este punto surgen 2 opciones claras, la compra o la ocupación. La primera no puedo y la segunda no me animo. Y todo esto mientras resuelvo que hacemos con la familia. Las aves son mucho más precavidas, primero terminan el nido y recién después arrancan con la progenie. De todas formas la excelente noticia es la siguiente: comencé a preparar los ladrillos de mi casa. Con los bidones de agua de 6 litros y todos los desperdicios no biodegradables que voy acumulando dentro hasta que queden totalmente compactados. Ya tengo 3 ladrillos. En realidad son 2 y uno por la mitad. Supongo precisaré más de mil por lo menos. Así que quizá tenga que salir a pedir basura. Si algo me faltaba para ser un scavenger era salir a pedir basura. Cómo no se me ocurrió antes la gran siete. Si habré tirado basura este año. Por suerte todo lo que es biodegradable vegetal va para el compost. El compost es un sistema natural excelente de reciclaje de nutrientes. Se junta toda la materia orgánica que sobra de una casa, como por ejemplo cáscaras, semillas, cabitos, o pulpas, y luego varios invertebrados, en particular lombrices, se encargan de su descomposición dejando en sus heces, el abono para las plantas de la huerta. En resumen, es la transformación de la materia orgánica muerta en nutrientes para ser incorporado por las plantas nuevamente. Parte vital del ciclo de los nutrientes. Volviendo al tema casa, precisamos un terreno. Realmente da un poco de pereza encarar las gestiones para ocupar uno así que de mientras esperamos el milagro del dinero. Como conté anteriormente dispondría de máximo 5 o 6 mil dólares. O menos. Así que hay que vender esos Picasso. Nunca menciono esta posibilidad porque me parece muy fantasiosa y además me genera una incomodidad la idea de venderlos. Lo cierto es que hay 2 cuadros en casa de mi madre, traídos de París por alguna tía abuela que ahora no recuerdo en 1920 o por ahí. Y La firma es la de Pablo Picasso. Pero no sólo son de una calidad pésima sino que además es una utopía pensar que tenemos desde hace 30 años 2 Picasso en el ropero!!! Encima eso, ni siquiera están exhibidos de tan impresentables que son. Pero si llegan a ser cambiarían muchas cosas.
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